En mi segunda visita a este paraje, he decidido hacer el tramo entre el Puente de los Siete Ojos y Hontoria del Pinar. Menos espectacular, en cuanto a cortados se refiere, pero no menos bello.
Han sido 26 los kilómetros, entre la ida y el retorno, donde hemos disfrutado de una tranquilidad difícil de encontrar en el tramo clásico del río.
En este tramo, durante la mayor parte, el río en esta fecha es subterráneo, pero en los lugares que se deja ver es bellísimo.
La ribera se presenta como un exhuberante jardín.
Y desde los cortados nos vigilan los buitres leonados
Que nos sobrevuelan y nos permiten llevarnos su imagen de este modo
Ha sido un largo paseo, pero fantástico Para, en la noche, completarlo con un inimaginable eclipse de luna. Es el castillo de Ucero.