Llevo casi medio siglo de andanzas en este planeta, que en mi infancia era azul. No me he tachado nunca de ecologista. Creo que lo que yo siento por la Naturaleza, me lo ha enseñado ella poquito a poco.
Poquito a poco he aprendido a observarla.
Poquito a poco he aprendido a respetarla.
Poquito a poco he aprendido a amarla.
He visto como la maltratan y me he sentido maltratado.
Lugares que bien podían ser espejos del paraíso, convertidos en estercoleros.
Ahora son los incendios ¿provocados? No puedo imaginar qué clase de ser ¿humano? puede ser capaz de tal atrocidad.
¿Y que hacen nuestros gobernantes? Me prohiben el paso al monte.
¿Acaso piensan que un desalmado que incendia un bosque, se va a detener por una señal de prohibido el paso?
Sí, reconozco que un coche no es el mejor medio de adentrarse en el monte. Pero tampoco el circular por pistas es el problema de los montes. Ni mucho menos!!!
No voy a hacer un alegato en defensa de la circulación por pistas; aunque yo considero que tiene más beneficios que perjuicios. Sí voy a decir que me siento humillado por esa prohibición. Y, como me considero una persona juiciosa y libre, seguiré acercándome a la Naturaleza como hasta ahora: Con respeto, admiración y gratitud.
Los caminitos blancos se cruzan y se alejan,buscando los dispersos caseríos del valle y de la sierra.
Caminos de los campos... ¡Ay, ya, no puedo viajar por ellos!
(A. Machado)
No hay comentarios:
Publicar un comentario